jueves, 20 de marzo de 2008

Necesito respirar

gases nuevos y vapores varios.
Pero que sean tóxicos y alérgicos;
los quiero viciados.

Necesito que nublen mi cielo y contaminen mi alma,
que invadan mi cuerpo y corrompan mi mente,
que enciendan cada oscura parcela de mí.

Porque quiero gas para mi vida, quiero vivir a todo gas,
quiero meterme el metano,
apropiarme del propano,
embutirme el butano
y sentir al natural.

Porque quiero montar una refinería con un amplio gasoducto,
arriba, abajo, delante, detrás;
y cuando esté todo dispuesto, en perfecta sincronización,
abrir la llave de paso y dejar entrar a presión
las partículas de combustible en llamas al interior.

No hay comentarios: