domingo, 9 de marzo de 2008

Luz en el agua marina

Fue entre los peces, sí, lo había olvidado. El azul,

el que llena de esperanza el vacío y envuelve en murmullos palabras preciosas, el que acaricia a mis inactivas algas y despoja la remolona cabellera de esta triste gravedad, hundiéndola en el centrípeto torbellino de la mente inquieta.

Es el azul que surge de entre ondas de presión amable, y me arrastra siempre lejos, lejos de la costa tan conocida, de las piedras tan gastadas.

Es él, ahora lo recuerdo, el que me condujo a mi isla, cuando aún era sólo una triste isla a la deriva del tiempo.

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